Autor: Grupo Legislativo PAN
DIP. ITZEL SOLEDAD CASTILLO ALMANZA
PRESIDENTA DEL H. CONGRESO DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN
P R E S E N T E. -
La suscrita Diputada Claudia Gabriela Caballero Chávez y los integrantes del Grupo Legislativo del Partido Acción Nacional de la Septuagésima Séptima Legislatura del H. Congreso del Estado de Nuevo León, en uso de las atribuciones conferidas en los artículos 122 Bis 1, 122 Bis 2 y 123 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso del Estado de Nuevo León, acudimos ante esta Soberanía a presentar el siguiente Punto de Acuerdo, al tenor de la siguiente:
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Volvemos a este espacio para reiterar un llamado urgente a las autoridades en torno a la protección del medio ambiente y la salud pública. No se trata de un problema nuevo: la presencia de plomo en el aire, particularmente en zonas con alta concentración de trabajadores y estudiantes, ya había sido advertida con anterioridad, precisamente para que se realizarán las revisiones y acciones preventivas necesarias.
Hoy, lamentablemente, las consecuencias de la inacción son evidentes y afectan directamente a uno de los sectores más vulnerables de la población: nuestras niñas y niños. La falta de medidas oportunas no solo compromete su bienestar inmediato, sino también su desarrollo a largo plazo, lo que exige una respuesta pronta, seria y responsable por parte de las autoridades competentes.
El plomo es un metal pesado altamente tóxico que representa un grave riesgo para la salud, especialmente en la población infantil. Debido a que las niñas y los niños se encuentran en una etapa crucial de desarrollo, la exposición a este contaminante puede generar afectaciones severas en el sistema nervioso, impactando directamente el desarrollo cerebral. Entre las principales consecuencias se encuentra el retraso en el desarrollo intelectual, dificultades de aprendizaje y diversos padecimientos como dolores de cabeza, irritabilidad, fatiga y pérdida de peso, de acuerdo con información del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Texas.
En este contexto, los resultados de estudios recientes en CENDIs de la zona metropolitana resultan alarmantes. De pruebas realizadas a mil 239 menores a quienes se les practicó un tamizaje sanguíneo capilar, 329 presentaron niveles detectables de plomo en la sangre, lo que equivale al 27 por ciento de la población analizada. Más preocupante aún es que 84 niñas y niños, registrando niveles considerados críticos, al superar los cinco microgramos de plomo por decilitro de sangre.
Asimismo, se identificó que los planteles con mayor incidencia de casos se ubican en municipios con alta actividad industrial como Escobedo, Apodaca y Monterrey, lo que sugiere una relación directa con factores ambientales.
Se puede identificar posibles fuentes de contaminación que inciden directamente en esta problemática. En el entorno inmediato donde habitan los menores que presentaron presencia de plomo en la sangre, se localizaron cerca de 50 empresas industriales, que destacan aquellas Zinc Nacional, Ternium, Nemak y Johnson Controls, dedicadas a la fabricación de juguetes, reciclaje de baterías y producción de autopartes, actividades que, por su naturaleza, generan emisiones de este metal pesado.
De acuerdo con los datos derivados de la investigación, dichas empresas emiten en conjunto aproximadamente 84 mil 169 kilogramos de plomo al año, cifra que coincide con los registros más recientes del Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Esta situación evidencia una posible relación entre la actividad industrial y la exposición de la población infantil a contaminantes peligrosos, particularmente en zonas urbanas con alta concentración de este tipo de industrias.
En el reciclaje de baterías usadas, el estado capta el 75% del reciclaje de baterías automotrices provenientes de América del Norte, tan solo 5 plantas cuentan con una capacidad conjunta de 596 mil 027 toneladas anuales.
Un antecedente relevante en la entidad es el caso de la empresa LTH, con el paso del tiempo y el crecimiento urbano, diversas instalaciones industriales de este tipo quedaron en zonas habitacionales, en el pasado una de las plantas estaba ubicada en la Avenida Garza Sada al Suroeste de la ciudad, hay testimonios de las personas donde recuerdan que incluso los uniformes de sus hijos llegaban sucios a casa por la suciedad del aire, lo que empezó a generar preocupaciones por el impacto en la salud de la población pues se presentaba la presencia de contaminantes, implicando el manejo de plomo como insumo principal y decidieron relocalizar la planta ya que es zona dejó de ser industrial.
Cabe señalar que esta problemática no es reciente. Desde hace más de dos décadas, la Universidad Autónoma de Nuevo León ha documentado la presencia de plomo en la población infantil. En el año 2000, investigadores de dicha institución realizaron un estudio en el Hospital Universitario, en el cual se detectó que el 15 por ciento de 30 recién nacidos analizados presentaban concentraciones de plomo en sangre con un promedio de 6.9 miligramos por decilitro, niveles que superan los criterios de referencia establecidos por el Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Desde años anteriores, las autoridades ya contaban con evidencia clara sobre los efectos de la contaminación en la salud de la población. En 2023, datos del Boletín Epidemiológico Nacional evidenciaron un incremento significativo en enfermedades asociadas a la mala calidad del aire en Nuevo León, tales como infecciones respiratorias agudas, conjuntivitis, asma y otitis media, registrando un aumento conjunto del 14.29 por ciento en comparación con el año previo 2022, lo que representó casi 90 mil casos adicionales. Sin embargo, lejos de observar una disminución, los datos siguientes reflejan que estas afecciones continúan presentándose e incluso en incremento. Para inicios del 2026, en febrero se presentó el aumento de contaminación por ozono en la ciudad del 234.9 por ciento, sobrepasando los niveles permitidos por la Norma, evidenciando la falta de acciones efectivas para contener los efectos de la contaminación en la salud pública.
Según menciona la investigadora Martha María Téllez-Rojo Solís del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública, sobre la distribución de esta intoxicación en el país. El 15.8 por ciento de las niñas y niños, de entre uno y cuatro años de edad de todo el país tendrían niveles considerados como intoxicación por plomo por la NOM-199-SSA1-2000, lo que equivale al menos a 1.2 millones de niños en edad preescolar.
La protección del medio ambiente no puede desvincularse del derecho a la salud. Atender esta problemática no solo implica corregir omisiones del presente, sino también asegurar condiciones dignas y seguras para las generaciones futuras. Es momento de pasar del diagnóstico a la acción, priorizar el bienestar de nuestras niñas y niños como un eje fundamental de toda política pública.
Y recordando la declaración de la Secretaría de Salud, donde señaló que los altos niveles de plomo detectados en niños de CENDIs no están directamente correlacionados con empresas industriales de la zona, mencionó que la exposición podría provenir de fuentes alternativas como golosinas de tamarindo, loza de barro y cosméticos sin certificación, me gustaría que nos explicará por favor cómo va a ser eso posible si encontraron plomo en niños menores de 3 años de CENDIs ¿apoco ellos comen tamarindos?.
No es posible, bueno si es porque la contaminación está a la alza, pero quisiera saber ¿cómo duermen por la noche el Gobernador, el inexistente Secretario de Medio Ambiente del Estado, que aparece únicamente para hacer campaña en García y la Secretaria de Salud? Aún sabiendo que los niños están siendo intoxicados, que su vida puede terminar en cualquier momento, por las empresas emisoras de plomo, metales pesados, recicladoras de baterías y aquí le podemos seguir a la lista de quienes contaminan el estado. Que no venga por favor Gobierno del Estado a decirnos que los niños son la prioridad, cuando teniendo conocimiento de su intoxicación siguen con su usual negligencia.
Es por ello que presentamos el siguiente punto de acuerdo y que solicito sea votado en este momento, con carácter de urgente:
ACUERDO
PRIMERO.- La Septuagésima Séptima Legislatura del H. Congreso del Estado de Nuevo León, acuerda realizar un atento y respetuoso exhorto al Titular de la Universidad Autónoma de Nuevo León, para que, dentro de su autonomía y funciones, con base en la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, artículo 2 fracción II, realice una investigación técnica y transparente sobre las fuentes fijas identificadas que emiten partículas de metales pesados, particularmente plomo en la sangre, en zonas habitacionales e industriales del área metropolitana y comparta los resultados a este Congreso del Estado.
SEGUNDO.- La Septuagésima Séptima Legislatura del H. Congreso del Estado de Nuevo León, acuerda realizar un atento y respetuoso exhorto al Titular de la Secretaría de Salud la C. Alma Rosa Marroquin Escamilla, para que, dentro de sus funciones realice un estudio a la brevedad posible en escuelas públicas y colegios que se ubiquen cercanos a empresas emisoras de partículas contaminantes y metales pesados en la zona metropolitana para detectar el nivel de intoxicación en los estudiantes y se actúe de manera inmediata.
TERCERO.- La Septuagésima Séptima Legislatura del H. Congreso del Estado de Nuevo León, acuerda realizar un atento y respetuoso exhorto al Titular de la Unidad de Enlace de la Secretaría de Gobernación, para que en el ámbito de sus atribuciones y competencias, contemple registrar el plomo en la renovación del inventario de emisiones.
A T E N T A M E N T E.-
MONTERREY, NUEVO LEÓN A FECHA DE SU PRESENTACIÓN
CLAUDIA GABRIELA CABALLERO CHÁVEZ
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