APRUEBAN REFORMAS A LA LEY DE SANIDAD ANIMAL
Monterrey, 7 de Octubre 2026
El Congreso del Estado aprobó reformas a la Ley Federal de Sanidad Animal, con el objeto de robustecer jurídicamente la colaboración entre SENASICA y los comités de sanidad agropecuaria.
La Diputada Claudia Caballero presentó en Tribuna el dictamen en el que se aprueban las modificaciones a las fracciones LXX y LXXI y se adiciona la fracción LXXII al artículo 6, de la antes mencionada Ley.
Se aprobó fomentar y establecer programas destinados a la prevención y control de contaminantes, a través de esquemas de buenas prácticas pecuarias y buenas prácticas de manufactura en las unidades de producción primaria y en los establecimientos TIF dedicados al sacrificio y procesamiento de bienes de origen animal.
Además, celebrar convenios de colaboración con los organismos auxiliares de sanidad animal, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), para el desarrollo de campañas zoosanitarias, vigilancia epidemiológica, inspección, control de movilización pecuaria, verificación sanitaria y otras funciones delegadas conforme a esta Ley.
"En el campo mexicano, la sanidad animal no representa una política menor ni una acción periférica: constituye una línea de defensa estratégica para garantizar la seguridad alimentaria, proteger la salud pública, facilitar el comercio nacional e internacional y preservar la competitividad del sector agropecuario. México ha avanzado significativamente en materia zoosanitaria gracias a una arquitectura operativa compartida entre el Gobierno Federal, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), y los Comités de Sanidad Animal", mencionó la Legisladora.
Es importante subrayar que con la Reforma no se pretende obstaculizar la operación del SENASICA, sino fortalecerla, dotando al modelo de sanidad pecuaria de mayor institucionalidad, previsibilidad y eficacia. Al establecer estas disposiciones en la Ley, se crea un piso mínimo normativo que blinda las tareas zoosanitarias frente a vaivenes presupuestales o decisiones administrativas discrecionales.







